jueves, 4 de febrero de 2010

Como empezó todo.....



Viendo otros blogs me encanta descubrir historias de pequeños talleres, rincones donde muchos sueños nacen y se convierten en realidades de lana, tela, papel, bordados, alli se gestan nuestras mejores ideas, y , a veces, nuestras cositas son los únicos testigos de nuestros mas íntimos pensamientos, por eso quiero contarles como empecé con esta sana costumbre de hacer cosas con mis manos.
Cuando nació mi hija Gaby, hace ya 25 años y un poco mas, decidí renunciar a mi trabajo de muchas horas en un comercio para cuidar esa personita tan frágil pero me vi con tanto tiempo libre , porque dormía muchas horas mi niña, el departamento era un pañuelito y en minutos lo limpiaba por milésima vez en el día, que decidí abrir esa "caja" que tenía dormida en un rincón como adorno, era una máquina de coser, Singer que, por supuesto jamás había visto de cerca y solo compré de soltera por que mi mamá, sabias las madres, me dijo " nena algún día te puede hacer falta", compré una revista de ropa de bebe con moldes, un trozo de tela y me larqué, como resultado hice un vestidito precioso siguiendo las instrucciones, pero que no le entraba ni a la muñeca mas pequeña de mi hijita, ahí aprendí que se debe agregar márgen de corte a los moldes, en fin después mejoré de a poco, sabía sentarme de madrugada con puños de camisas desarmados en todos los pedacitos que se puede para ver si podía descifrar como se hacían(chino básico para mi), con el tiempo nacieron los otros niños tube la fortuna de conocer una amiga, Mimi que tenía un taller de costura y le pedí pasar tardes , un rato al menos, espiando lo que hacían, eso me dió acceso a muchos secretos y me díó trabajo solo por su buena voluntad, en casa fabricaba hasta camperas con una pequeña máquina familiar y en la cosina de casa, cada vez que había que almorzar debía levantar todo, taparlo, comiamos y , luego de limpiar volvía a desplegar todo sobre la mesa. El tiempo pasó, esto se convirtió en mas, junté dinero cambié las máquinas, tomé a mi cargo otro pequeños talleres y nació MI TALLER, un amplio espacio con techo de madera, el tele para ver las novelas, ventanales que dan al patio y me dejan ver el verde y las sierras, ahora son 5 las máquinas, todas industriales pero pasé por el mismo camino de todas, y , si mis máquinas hablaran , cuantas cosas contarían...

10 comentarios:

NO PUEDO PARAR dijo...

quiero saber lo que cuentan tus maquinas,jaja.
creo que es el denominador comun en todas nosotras el no poder estar sin hacer nada,la curiosidad por aprender y que muchas veces nos sirve en algun momento para "parar la olla " o para tener nuestros $$ sin tener que rendir cuentas a nadie.

María Elena dijo...

Hola Patricia!
Gracias por saludarme por Zaira!
Ya la estamos queriendo tanto!
La estamos controlando porque vino de un canil, pero sé que va a estar muy bien. Amor no le falta ni le va a faltar.
Me gustó mucho tu historia, cómo fuiste creciendo hasta tener este taller propio(sueño de todas te aseguro) y veo que sos tan generosa queriendo transmitir tus conocimientos.
Sigamos compartiendo.
Besos enormes, María Elena.-

Gaby dijo...

Es genial cómo sin pensarlo podemos concretar nuestros sueños...
Felicitaciones amiga! a seguir creciendo, vos te lo mereces!
Besotes enormes

Rocio dijo...

que linda tu historia amiga!!! ojala algun dia pueda contar la mia!!! por ahora voy en "van naciendo mis hijos y coso en la cocina y levanto todo antes de comer"... ya te alcanzo!!!! jejeje
un beso grande y segui adelante!!!!
la chio

Sandra dijo...

Que bonitos tus recuerdos Patri, donde muchas nos vemos reflejadas, sobre todo por trabajar en la mesa de la cocina, ese es mi taller actualmente y creo que por mas que tenga otro solo será para guardar cosas, no cambio la cocina por nada!! Espero que nos encontremos pronto, un besito.

el costurero de elsicat dijo...

Es cierto, en tu historia muchas nos vemos reflejadas...es que "Dios nos crea y el viento nos amontona" jeje. Es que nos resulta difícil estar (como decía una amiga)mano sobre mano...(Otros dicen: c... inquieto)
Abrazos y buen finde

Mónica dijo...

Que linda tu historia Patri, a mi me pasó al reves, cuando eran chiquitas las cuide, pero pronto quise salir a trabajar y nunca antes me llamaron las manualidades, recien hace 2 años cuando descubri los telares y ahora me esta gustando la costura, pero ya no está mi mamá que siempre me imcitaba a aprender alguna labor y quien podria enseñarme. Pero quiero aprender y me gustaria visitar tu taller, tb vivo en Córdoba

maria elena dijo...

hola Patricia .. me encantó tu historia de como comenzaste tu taller..se nota que le pusiste muchas ganas y esfuerzo y dió sus frutos..!! besitos

Lunaparche dijo...

Hola, LUNA DE OTOÑO. ¡ Que historia tan bonita ! Me encanta. ¡Te felicito por la tenacidad que has tenido ! Eso demuestra que todo se logra con esfuerzos. Ya estaba en tu camino que serías una creadora. Es un placer conocerte y desearte muchos éxitos. Un abrazo.
Anita lunaparche.

alejandra dijo...

que hermoso y alentador lo que contas,yo creo que las mujeres solemos pasar por lo mismo,criar hijos o salir a trabajar y no verlos!! que terrible desicion aunque yo ya elegi hace tiempo,trabajo en casa hago hace un tiempo carteras y lo que lei de tu historia me renueva de energia!!!